El espectáculo televisivo financia la ciencia

Crédito: TV3
La llaman ‘caja tonta’ y, sin embargo, ayer la televisión consiguió más de diez millones de euros para la investigación del cáncer gracias a ‘La Marató’ de TV3. La gala benéfica catalana batió el récord de recaudación por habitante, hasta ahora en manos de la teletón francesa. En 20 años de historia, el programa ha conseguido 107 millones de euros de donaciones para 565 proyectos biomédicos. 
Núria Jar | Barcelona | SINC | 17 de diciembre de 2012
Crédito: TV3
Crédito: TV3
Tienen fama de tacaños, pero ayer, mientras veían en sus televisores La Marató de TV3, los catalanes sacaron de sus bolsillos 10.113.152 euros para apoyar la investigación del cáncer. Cada año este teletón consigue fondos de pequeñas donaciones de ciudadanos y empresas para la investigación biomédica de una enfermedad.
El programa fue trending topic entre los usuarios de Twitter de Cataluña durante las horas de emisión y batió dos marcas. Una propia, porque, al final, el marcador superó en casi tres millones de euros el de 2011, lo que representa un aumento del 11,7%. Y otra mundial, porque tras el día de ayer La Marató se ha convertido en el teletón que más dinero ha conseguido por habitante, que hasta ahora ostentaba la gala AFM-Téléthon del canal France 2. La cifra de recaudación es provisional, se pueden hacer donaciones hasta el 31 de marzo.
«Es sorprendente. Supongo que la gente se vuelca en tiempos de crisis. Además, el cáncer no es una enfermedad son centenares de enfermedades y afecta a mucha gente”, declara a SINC Marta Aymerich, responsable de investigación e innovación en salud de la Generalitat de Cataluña, y miembro de la Fundació La Marató de TV3, que gestiona la iniciativa desde su quinta edición.
Los espectadores –que la organización cifra en 396.000, de media– estuvieron pendientes durante 15 horas de la emisión del contador, que desde 1992 ha sumado más de 107 millones de euros. Con este dinero ya se han financiado 565 investigaciones relacionadas con enfermedades neurológicas, neuromusculares, cardiovasculares, oncológicas y metabólicas, como la diabetes.
Nunca antes se había repetido tres veces una misma enfermedad en la historia del programa, pero este año la comisión asesora científica de la fundación lo consideró adecuado. “En los últimos 30 años hemos avanzado muchísimo en el conocimiento científico del cáncer y ya nos dirigimos hacia su cronificación”, cuenta a SINC un miembro del grupo asesor, el doctor Miquel Àngel Gassull, director científico de la Fundación Instituto de Investigación en Ciencias de la Salud Germans Trias i Pujol.
“La muerte tendría que ser el final de la vida. El cáncer, no”, sentencia el eslogan de la telemaratón catalana. Año tras año, la agencia Bassat Ogilvy idea y diseña desinteresadamente toda la campaña publicitaria. “La Marató es un proyecto muy personal que durante unos días da sentido a mi profesión”, confiesa a SINC Camil Roca, director creativo ejecutivo de la agencia.
Ciudadanos, científicos, periodistas, publicistas y políticos han contribuido a que La Marató de TV3 sea mucho más que una gala benéfica televisada. Ya hace tiempo que esta iniciativa se ha convertido en “una inversión fundamental para la investigación”, asegura Carme Basté, directora de la Fundació La Marató de TV3.
A por el dinero
En Cataluña, la convocatoria de ayudas de La Marató es una de las subvenciones más deseadas por la comunidad científica. “Ahora mismo sería un golpe tremendo para el sistema de investigación catalán no disponer de esta financiación”, dice a SINC el doctor Joaquín Arribas, investigador ICREA del Instituto de Oncología del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR). Su laboratorio mejoró el diagnóstico de un 30% de las pacientes con cáncer de mama gracias a los 240.000 euros que recibió en 2004.
Estas donaciones particulares han nutrido los presupuestos para las investigaciones de más de 3.000 científicos, como los del laboratorio de Investigación Traslacional en cáncer pediátrico del VHIR. El grupo ha publicado recientemente el hallazgo de dos dianas terapéuticas que bloquean la metástasis en un tipo de cáncer infantil.
“Estos fondos son una oportunidad muy buena, sobre todo para grupos jóvenes”, añade Arribas. Los últimos datos de evaluación de impacto de La Marató calculan que con la recaudación económica de los primeros 10 años se ha financiado una media de 0,96 becarios y 1,3 tesis doctorales por proyecto.
El próximo mes de febrero se abrirá la convocatoria de ayudas a la investigación biomédica de la Fundació La Marató de TV3. En ella pueden participar proyectos liderados por centros de las comunidades autónomas catalana, valenciana y balear. Siempre se financia el cien por cien de cada proyecto, pero las candidaturas unitarias no pueden superar los 200.000 euros y las coordinadas –que incluyen a más de una institución con diversas líneas de trabajo– llegan hasta los 400.000 euros.
El año pasado, La Marató recaudó nueve millones de euros para la regeneración y el trasplante de órganos y tejidos. De las más de 200 solicitudes, se financiaron 29 proyectos –23 de investigación básica, tres de clínica y otros tres mixtos– de 56 equipos. “En el entorno científico tenemos fama de ser muy exigentes”, dice Basté, directora de la fundación.
Más de un centenar de expertos internacionales evalúa los proyectos –que para ellos son anónimos– durante los meses posteriores a La Marató a través de una revisión por pares (peer review). En noviembre, la fundación adjudica las ayudas hasta donde alcance el dinero. A partir de entonces, los grupos de investigación cuentan con tres años para desarrollar sus iniciativas, y tienen que presentar una memoria económica y científica anual para rendir cuentas.
Al cabo de cinco años –periodo en el que no se puede repetir tema– deben exponer públicamente sus resultados en un simposio público de transferencia del conocimiento. “El científico tiene un punto más de presión porque no solo está en deuda con la fundación, siente que también lo está con la sociedad”, dice el doctor Josep Maria Argimon, consejero delegado de la Agencia de Información, Evaluación y Calidad en Salud, que se encarga de asegurar la transparencia y el rigor metodológico de los trabajos para conseguir un retorno social de la inversión en investigación.
El ciclo propio de La Marató funciona desde la quinta edición del programa, cuando nació su fundación. En los inicios, el dinero recaudado lo gestionaba una fundación relacionada con el tema de investigación de la temporada. Por ejemplo, gracias a los fondos de la primera edición, en 1992, la Fundación Josep Carreras pudo crear el primer y único registro oficial de donantes de médula ósea (REDMO) de todo el territorio español para luchar contra la leucemia.
Como un sueño americano
“Los medios de comunicación de masas, en especial la televisión, han permitido que en los últimos años se haya establecido una nueva vía a través de la cual la sociedad puede invertir directamente en investigación médica”, dijo hace ya unos años David Sharp, quien fue subdirector de la revista médica británica The Lancet, durante la entrega de premios a la investigación médica concedidos por la Fundació de la Marató de TV3.
Pero la idea original para obtener fondos para la ciencia no es catalana. Sus creadores se inspiraron en la clásica Teletón del Día del Trabajo, un espectáculo que funciona en EE UU desde 1966, creado por el actor cómico estadounidense Jerry Lewis, uno de los pioneros mundiales de las galas benéficas televisadas. La distrofia muscular de su hijo le motivó a recaudar fondos destinados a combatir la enfermedad.
El teletón anual de Lewis también inspiró a profesionales de otras televisiones, como el primer programa solidario de América Latina, presentado por Mario Luis Kreutzberger –conocido popularmente como Don Francisco–, que se emitió en Chile en el año 1978.
Dos años antes, el bicentenario de la declaración de la independencia de los Estados Unidos llevó a Kreutzberger por todo el país. En una de las grabaciones del reportaje, conoció a Jerry Lewis. “Yo quería emprender una iniciativa social y un amigo me dijo que tenía que hacer algo parecido”, explica Kreutzberger a SINC. Hoy su apuesta personal se ha materializado en una organización internacional de teletones (ORITEL) que engloba doce países latinoamericanos y que él mismo preside.
“Al principio no existían las tarjetas de crédito y los bancos estaban abiertos las 27 horas que duraba el programa para que la gente hiciera donaciones”, recuerda. En su caso, la investigación científica no es una prioridad y los fondos se destinan a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. “Aparte de todo el dinero que hemos reunido y de haber construido 90 centros de rehabilitación, hemos integrado la discapacidad en la sociedad latinoamericana”, afirma orgulloso por teléfono.
Los creadores de La Marató se fijaron en la gala de Jerry Lewis y en otras, como la AFM-Téléthon del canal France 2. Igual que en el caso estadounidense, la iniciativa gala recauda fondos a través del teletón anual para sus centros de investigación de enfermedades neuromusculares y el tratamiento de pacientes. En esto se diferencian deLa Marató, que dedica cada edición a una enfermedad distinta para diversificar el apoyo económico a la investigación y sensibilizar a la población sobre diferentes dolencias.
“Hay mucha gente que estudia nuestro caso, hemos pasado de ser aprendices a convertirnos en una referencia”, asegura Carme Basté, directora de la Fundació La Marató de TV3. Según los datos de la evaluación del impacto en la investigación biomédica de Cataluña, las publicaciones científicas financiadas por este teletón representan un 4,7% del total de los artículos en biomedicina de los centros catalanes. El análisis muestra que los trabajos resultantes de las diez primeras ediciones de La Marató tienen un 18% más de citaciones que la media internacional y un 60% más que la media española.
Como dijo Sharp“el dinero que se ha recaudado de la sociedad a través de los medios de comunicación se invertirá en la adquisición de conocimientos médicos que se publicarán en revistas científicas. De aquí a un  tiempo, parte de estos conocimientos, filtrados, seleccionados y revisados por las revistas científicas y vueltos a filtrar, simplificar y reeditados por los medios de comunicación, volverán a la sociedad. Entonces el ciclo se habrá completado”.
El programa que salió de su plató
En Cataluña, la jornada de ayer culminó el trabajo de todo un año de trabajo exclusivo de ocho personas, a quienes ayer se les sumaron más de 2.400 voluntarios que cogían el teléfono a los telespectadores. Y, en paralelo, 2.028 actividades populares inundaron los 946 municipios del territorio catalán.
El resto de galas benéficas televisadas de España observan el teletón de TV3 con sana envidia. “No hay manera de competir, La Marató es otra historia. Es más que un programa de televisión, es un evento social de Cataluña”, admite a SINC Cristina Fernández, directora de la Fundación Inocente, Inocente. Sus galas empezaron en 1995 y han recaudado más de 14 millones de euros en favor de la infancia en España, desde niños con discapacidades físicas o mentales a otros con riesgo de exclusión social. Después de pasar por Telecinco y Antena 3, el próximo 28 de diciembre se estrenarán en Televisión Española.

Hay otras televisiones autonómicas en España que también se han apuntado al carro. El teletón autonómico más reciente es Gent per Gent de Canal 9. A día de hoy aún no tiene fecha de emisión para su próxima edición por “la situación actual delicada de la televisión pública valenciana”, responde a SINC Pilar Vicente, gerente de la fundación que lleva el mismo nombre que la gala. Hace unos días la cadena vasca EiTB recaudó 676.743 euros. Los niños con cáncer fueron los protagonistas de la decimotercera edición de la Maratoia.

La voz (dosier): Ponla a tono

Quo España Diciembre 2012
Quo España Diciembre 2012Un hombre puede vestirse, peinarse y moverse como una mujer sin levantar sospecha, pero su voz le delatará en seguida con solo abrir la boca. Emma Rodero, investigadora y directora del postgrado de locución en radio y televisión de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona, dice que «la laringe es el órgano sexual más importante del cuerpo humano». Aunque el atractivo siempre dependa del aspecto físico, una voz bonita acentúa la capacidad de seducción.
(encontraréis el reportaje entero en la revista Quo de diciembre 2012).

Recetas de información para la fiebre 2.0

Desde que internet es la principal fuente de información sobre salud, ya no basta con que el médico recete fármacos; también necesita páginas web de confianza para ‘prescribir’ a sus pacientes. Hasta hace unos años, la traducción de la estadounidense MedlinePlus era de las pocas webs de referencia en castellano. Ahora quienes padecen una enfermedad crónica, como diabetes y cardiopatías, cuentan con foros fiables donde compartir sus experiencias. Forumclínic, la Escuela de Pacientes y Kronikoen Sorea son buenos ejemplos. 
La web ofrece foros con información fiable que ayuda a los pacientes de enfermedades crónicas.Imagen (obra derivada): Cayusa
Núria Jar | Barcelona | SINC / 12 de noviembre de 2012
Lidia García vive en Alicante, donde hace dos años y medio le diagnosticaron una depresión. Aunque por la mañana le costara horrores levantarse de la cama, nunca imaginó que su médico de cabecera tuviera que derivarla a un psiquiatra para recetarle toda esa retahíla de pastillas. La lentitud de la sanidad pública la llevó a pedir un crédito para pagarse las consultas privadas de un psicólogo y un psiquiatra.
Estaba de baja, tenía tiempo libre y empezó a buscar información sobre depresión en internet. “Al principio, tus amigos no saben que estás mal y no puedes estar llamándolos a todas horas –dice Lidia a SINC–. Encontré muchísimas páginas, pero Forumclínic fue la única web donde podía participar y compartir mi historia”.
El programa interactivo para pacientes Forumclínic, elaborado por más de treinta profesionales sanitarios, celebró en octubre su quinto aniversario. La iniciativa del Hospital Clínic, con financiación de la Fundación BBVA, ofrece información sobre una docena de patologías crónicas, como la diabetes, las cardiopatías, la artritis y la artrosis.
El portal demuestra el valor de la medicina participativa para pacientes a través de sus foros, donde cualquiera puede intervenir libremente después de registrarse. En el último año, ha recibido 1.623.339 visitantes, entre los que se encuentra Noctiluca, el alias virtual de Lidia. Aunque ahora escribe poco, aún entra a leer a sus compañeros de foro. “Hoy me encuentro mucho mejor”, dice con una enorme sonrisa.
“Los foreros nos han enseñado muchísimo sobre el punto de vista del paciente”, destaca a SINC Imma Grau, directora de Forumclínic. El proyecto nació de su doctorado en sociología por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) que le dirigió Manel Castells. “La información también es importante para tratar una enfermedad y que el paciente se quite la angustia. Una persona que conoce su enfermedad es capaz de afrontarla mucho mejor”, asegura Grau.
Los pacientes crónicos invaden la red
Las enfermedades crónicas son la principal causa de mortalidad en el mundo y su gasto público aumentará hasta el 80% en 2020, según las previsiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Forumclínic recoge un listado de las más comunes, pero en España hay otros portales parecidos que ofrecen información sobre patologías crónicas y un espacio de debate para los pacientes.
La Escuela de Pacientes de la Junta de Andalucía cuenta con ocho blogs temáticos de enfermedades crónicas en su página web, en los que se recogen testimonios de pacientes y consejos para mejorar el cuidado de su enfermedad. En este caso, “el acceso a los foros está restringido a los pacientes expertos que forman parte de una red de formadores”, cuenta a SINC Manuela López, técnica y gestora de comunidades en línea del proyecto. Según Google Analytics, 51.302 personas visitaron este sitio web en octubre. Aparte de la plataforma virtual, esta iniciativa potencia los talleres presenciales en los que se intercambian experiencias.
Ahora, la Escuela de Pacientes ha puesto en marcha un proyecto de colaboración con su homólogo vasco Kronikoen Sorea, que ha conseguido 1.028 usuarios durante sus primeros seis meses. La comunidad vasca de pacientes crónicos ha construido “una red basada en las emociones y no en las patologías”, dice a SINC Carolina Rubio, directora del proyecto. Los estados de ánimo, como “construir, aprender y acompañar”, y no las enfermedades, estructuran este portal orientado a pacientes, familiares y cuidadores no profesionales.
Las iniciativas públicas andaluza y vasca han optado por los foros sin moderador, a diferencia de Forumclínic. “La revolución digital de usuarios activos en la red abre un mundo nuevo”, admite Joan Gené, editor de los profesionales sanitarios que moderan los foros de Forumclínic.
Joan Grau, director del Hospital Clínic entre los años 1983 y 2003, recuerda que cuando dirigía el centro “el 70% del trabajo estaba destinado a un 20% de los enfermos, todos crónicos”. Ahora, la información de calidad y el acompañamiento se convierten en la mejor receta virtual para hacer frente a las enfermedades más buscadas en internet.
Guardias 2.0
En Forumclínic, los médicos tienen la obligación de entrar cada 48 horas a su grupo de discusión para hablar sobre la enfermedad y ofrecer sus conocimientos a la comunidad. “Tenemos la suerte de que se conectan cada día y, sobre todo, los fines de semana”, cuenta a SINC Míriam Cañas, editora adjunta y responsable de las comunidades de Forumclínic. En ningún caso visitan a los pacientes: “Somos una web de divulgación”, recuerda la responsable Imma Grau.
Las horas de trabajo virtual en el foro no forman parte de la jornada laboral de los médicos, que cobran un plus por participar en el proyecto. “Mi motivación inicial para moderar el foro de depresión fue luchar contra el estigma social de las enfermedades mentales”, confiesa a SINC el psiquiatra Juan Miguel Garrido. El aprendizaje personal es otro aliciente de su experiencia virtual: “Me di cuenta de que los pacientes echan en falta a un psiquiatra más humano”, cuenta.
Los espacios virtuales se autorregulan por la propia actividad de los foreros. El médico se limita a contestar el aluvión de mensajes que no cesa nunca, ni a las tres de la madrugada. Aunque América Latina no comparta huso horario con España, muchas personas aprovechan este servicio gratuito con información de calidad desde la otra punta del mundo.
Sin acuerdo internacional para las webs de calidad
La información del portal está avalada por el paraguas del Hospital Clínic. Además, Health on the Net Foundation, una de las entidades que acredita la fiabilidad de las webs de salud, revisa cada año sus contenidos para renovarles el sello HONCode. Entre las entidades y métodos de implementación de criterios de calidad, su marca es una de las más prestigiosas.
Pero a día de hoy, la comunidad internacional todavía no ha llegado a un acuerdo en materia de páginas virtuales de salud.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) propuso a finales del año 2000 la creación del dominio ‘.health’ (salud, en inglés), a imagen y semejanza del tradicional ‘.com’, como garantía de las páginas de información sobre salud. “Su creación sería una ventaja global importante pero se debe consultar a la comunidad sanitaria mundial, en lugar de venderlo al mejor postor”, dice a SINC por correo electrónico la impulsora de la propuesta Joan Helen Dzenowagis, científica senior de la unidad eHealth del departamento de gestión e intercambio de conocimientos de la OMS.
La Comisión Europea coincide en que se debería adoptar un dominio específico para las webs de salud. “Estamos en contacto con la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (ICANN)”, confiesa a SINC Johanna Kleine, coordinadora de actividades web en salud pública en la dirección general para la salud y los consumidores.
Dos años después de la propuesta internacional de la OMS, la Unión Europea publicó en el Journal of Medical Internet Research las primeras recomendaciones para las páginas web sobre salud. Aquel informe reflejaba que un 40% de los internautas en la UE buscaban información sobre salud en la red. Según la oficina de estadística de la Comisión Europea Eurostat, la búsqueda de información sobre salud es la sexta actividad más importante de los usuarios. En este contexto nació el portal Salud-UE, que recoge información fiable sobre salud pública y enlaces a instituciones europeas, estados miembros, ONGs y organizaciones internacionales.
Pero una de las iniciativas virtuales más consolidadas a nivel mundial es el portal MedlinePlus de la Biblioteca Nacional de Medicina (NLM, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos. Antes de su creación, un 30% de las búsquedas en la base de datos PubMed, que recoge las publicaciones científicas especializadas en biomedicina, eran de consumidores.
Sed de información fiable
“Nos pareció una prueba de la sed de información fiable y actualizada sobre salud del público”, cuenta a SINC Loren Frant, jefa adjunta de los servicios públicos de la NLM, que depende de los Institutos Nacionales de Salud (NIH). En octubre de 1998 nació este portal, que ofrece una versión en español desde septiembre de 2002 por “la creciente población de habla hispana en Estados Unidos”, dice Frant. En el último año, MedlinePlus ha recibido 236 millones de visitas, de las cuales 94 millones accedieron a la versión en español.
Todas estas páginas, internacionales y nacionales, persiguen los mismos valores de calidad: transparencia, honestidad, autoridad, responsabilidad, actualización de la información, privacidad y protección de datos.
La protección de datos acabó con el proyecto Google Health a principios de este año. Google lanzó el servicio en 2008 para que los pacientes incluyeran su historial clínico en un único perfil centralizado. Pero el periódico estadounidense New York Timespuso en duda la privacidad de los datos clínicos de los usuarios en una empresa tecnológica de grandes dimensiones como Google.
En cambio, otras experiencias con la información de los pacientes sí han funcionado. Patients like me es una base de datos que pone en contacto personas de todo el mundo con enfermedades minoritarias para conocer mejor su patología. Tres ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) crearon este portal cuando a uno de sus hermanos le diagnosticaron esclerosis lateral amiotrófica (ELA), la misma enfermedad que sufre Stephen Hawking.
Escuchemos la voz del paciente experto
La medicina participativa en la red todavía es una novedad para muchos, pero el doctor Tom Ferguson ya habló de ella hace casi 40 años: “La mayoría de cosas que hacemos para el cuidado médico es cuidarnos a nosotros mismos”. Este pionero promocionó toda su vida una nueva relación entre médicos y pacientes porque consideraba que el acceso a una información de calidad era el mejor punto de partida para una buena salud. En 1987 empezó a compartir recursos en línea y seis años más tarde organizó la primera conferencia mundial dedicada a los sistemas informáticos diseñados para pacientes.
Hoy ya hay muchos más médicos que confían en la medicina participativa. Pero también hay pacientes muy dinámicos. Las personas que debutan en una enfermedad se fían del conocimiento adquirido por el ‘paciente experto’. Dos de los casos más populares son los del diabético Manny Hernández y el del popular paciente Dave.
Antes de su salto virtual hace cinco años, a Dave deBronkart le diagnosticaron un cáncer de riñón. Doctor Google le diagnosticó 24 semanas de vida, pero su médico le recomendó la comunidad virtual de pacientes oncológicos ACOR. “Los médicos deberían recetar páginas web fiables”, insite Imma Grau, directora de Forumclínic, cuando comenta otros casos de éxito como este. El compromiso de Dave con el cuidado de la salud lo llevó a crear su propia ágora virtual para poner en contacto pacientes de todo el mundo y ofrecerles información de calidad.
El e-paciente Dave –como se le conoce popularmente–, sabe que la fuerza de una red de pacientes es que ellos aprendan lo que realmente quieran saber. “La gente habla de los pacientes como si no estuvieran ahí presentes”, dice en su charla  TED de abril de 2011 en Maastricht. El doctor Charles Safran, director de computación clínica en la Beth Israel Deaconess Medical Center y la Escuela Médica de Harvard (EE UU), le da la razón y denuncia que el paciente sea el recurso más subutilizado del sistema de salud. Pero el mundo parece que ya está cambiando: “Dejen ayudar a los pacientes”, acabó coreando todo el auditorio que escuchó al paciente Dave.

Daniel Simberloff: “El ser humano es la especie invasora más peligrosa”

El ecólogo Daniel Simberloff (Pensilvania, 1942), uno de los más importantes en el estudio de especies invasoras, está en Barcelona para recibir el Premio Ramón Margalef 2012 de Ecología, valorado en 80.000 euros. Antes de recogerlo, el científico estadounidense ha hablado con SINC sobre ecología y política. Según él, Europa también está en crisis medioambiental.
David Simberloff sostiene el ejemplar de Perspectivas en teoría ecológica, de Ramón Margalef, que compró hace años en Barcelona. Imagen: SINC
Núria Jar | Barcelona | SINC / 29 de octubre de 2012
Lleva usted en la mano el libro Perspectivas en teoría ecológica de Ramón Margalef. Parece un ejemplar antiguo.
Ramón Margalef publicó este libro en 1968 y lo compré cuando vine a Barcelona hace muchos años. Es una obra pequeña, de tan solo cuatro capítulos, pero cuenta muchísimas cosas.
Lo sujeta como si fuera un tesoro…
Lo descubrí cuando me estaba doctorando. Uno de los logros de Margalef es que recoge las observaciones biológicas en un mismo marco teórico. Antes, había ecólogos que estudiaban las hormigas; otros los escarabajos, peces, pájaros o plantas. En cambio, él aglutinó todas las observaciones en historia natural. Una de las grandezas de este libro es que se centra en la diversidad biológica, lo que ahora conocemos como ‘biodiversidad’. En los años sesenta, Margalef dirigió la ecología mientras esta se convertía en una gran ciencia.
Usted ha continuado con esta labor, es el editor de laEnciclopedia de las Invasiones Biológicas. ¿Qué especies son las más peligrosas?
Solemos pensar que las especies invasoras más peligrosas son los grandes predadores como el zorro rojo, las serpientes y los caimanes. Por ejemplo, en España hablan mucho del visón americano (Neovison vison). Estas especies reciben mucha atención mediática porque son animales muy fotogénicos, que además podemos ver a simple vista. Otro grupo muy popular de especies invasoras son los insectos que destruyen los cultivos. Pero las especies que tienen un mayor impacto ecológico son las plantas y los patógenos, especialmente los que afectan a las plantas y a los animales.
¿Cuál es su amenaza real?
Las plantas construyen el hábitat, la estructura medioambiental donde viven los animales. Cuando se introduce una especie vegetal nueva, todo el entorno cambia. En Europa, la enfermedad holandesa del olmo ha acabado con muchos árboles que, a su vez, han dejado sin casa a pájaros e insectos. Todo el ecosistema sufre las consecuencias de este tipo de invasiones.
¿Qué zonas del planeta son las más sensibles?
A menudo se dice que los sistemas acuáticos, especialmente los de agua dulce, son más susceptibles a una invasión porque hay muchos peces, invertebrados y plantas acuáticas diferentes. Las zonas con un clima mediterráneo, como el sur de Europa, ciertas zonas de Chile, Australia y California también son áreas geográficas muy sensibles.
¿Cómo ha contribuido la globalización a la propagación de especies invasoras?
La globalización ha exacerbado el problema porque ahora muchas más especies pueden recorrer mayores distancias en menos tiempo. Antes, una planta y un animal invasores tenían que sobrevivir a un viaje por mar de dos meses para ir de Europa a América del Norte. Además, los pocos organismos que quedaban al llegar tenían que reproducirse. Ahora, las especies invasoras viajan en grandes grupos y lo tienen más fácil para multiplicarse.
¿En la época de los exploradores, las especies invasores no eran tan comunes?
Siempre han existido. Los primeros exploradores ingleses y españoles del siglo XVI se limitaban a registrar las especies del mundo natural a partir de la observación. A partir del siglo XIX, personajes como Charles Darwin y Russel Wallace las pusieron en contexto con la biogeografía, pero no estaban interesados en su impacto ecológico. Con la llegada del barco de vapor, el conocimiento y todo lo demás empezaron a ir más rápido.
¿La historia de las especies invasoras está ligada a la historia de las comunicaciones?
El barco de vapor, la llegada posterior de barcos aún más rápidos, los vuelos aéreos y muchos transportes más han facilitado la movilidad de las especies invasoras. Por suerte, muchas de ellas no logran establecerse en los nuevos territorios.
¿Qué dificultades tiene ser una especie invasora?
Muchísimas. Los organismos tienen que adaptarse a un entorno nuevo para sobrevivir, donde ya habitan otras especies, y competir con ellas. Algunos lo consiguen y otros mueren.
¿No hay manera de sacarles algún partido?
Bueno, hay algunas especies invasoras que son beneficiosas para nosotros. En América del Norte, los siete principales cultivos alimenticios son especies introducidas ¡y nos encanta comerlos! Un par de ellos son originarios de América del Sur y el resto provienen de Asia. También hay plantas que adornan nuestra casa que son introducidas. Pero, en general, lo más probable es que una especie invasora cause problemas. En la Universidad de Tennessee (EE UU) comparamos los problemas medioambientales que generan plantas nativas e introducidas. Las especies foráneas mostraron un impacto 40 veces superior que las otras. Además, en muchas ocasiones la acción humana es la responsable de que una especie nativa se convierta en un problema.
Entonces, ¿nosotros somos la especie invasora más amenazadora?
Sí, y muchos científicos coincidirían conmigo, pero consideran políticamente incorrecto decir en público que el ser humano es la especie invasora más peligrosa. No es que a los ecólogos no nos guste la gente, pero sin duda los humanos han causado más daño medioambiental que cualquier otra especie. Somos una espada de doble filo: podemos causar mucho daño, pero también podemos prevenir y solucionar problemas.
Ramón Margalef se consideraba un pesimista activo. ¿Usted cómo se siente?
Cuando uno es consciente de todos los problemas medioambientales, le resulta difícil no ser pesimista. En mi caso, conozco muchas invasiones y sería demasiado fácil deprimirme. Por otro lado, existen muchos casos de éxito que no salen a la luz. Me gusta ser optimista.
Durante seis años fue miembro del Consejo Nacional Científico de los Estados Unidos, que asesora al Gobierno. ¿Los políticos le hacían caso?
Los científicos sabemos cómo manejar muchos de los problemas medioambientales, pero los ciudadanos y los gobiernos también deberían tomar partido. Nueva Zelanda es un buen ejemplo de políticas en biodiversidad que funcionan. En Estados Unidos nos movemos hacia la misma dirección. A finales de los noventa hablamos con el presidente Bill Clinton y formulamos una orden ejecutiva a nivel federal para fortalecer las políticas sobre especies invasoras. Avanzamos, pero todavía queda mucho por recorrer. En este sentido, creo que Europa se está quedando atrás en la gestión de problemas medioambientales.
En Europa, ¿también estamos en crisis medioambiental?
Las directivas de la Unión Europea (UE) no tienen fuerza legislativa porque hay muchos países con regulaciones diferentes. Hoy en día, las mangostas (Herpestidae), que son de las especies invasoras más peligrosas, campan a sus anchas en Croacia, Bosnia y Montenegro. Sus poblaciones se están extendiendo y probablemente llegarán a Italia, Grecia y el resto del continente europeo. Hace poco, escribimos un artículo sobre este tema con un estudiante y nos pusimos en contacto con el responsable de la oficina medioambiental de toda la UE.
¿Y qué les dijo?
La situación le pareció terrible pero nos dijo que no tenían ningún mecanismo formal para destinar fondos a países que no forman parte de la UE. Pero las mangostas no respetan las fronteras, no saben si un país es un estado miembro o no, y ya se están expandiendo por el resto de Europa. Muchas personas lo ven como un problema, me encantaría poder hacer algo porque se trata de una situación muy preocupante. Es una locura, reflexionen sobre ello.

El Hospital Medieval de Cervelló cumple 750 años en estado crítico

Ayer el municipio catalán de Olesa de Bonesvalls celebró el 750º aniversario de su hospital medieval con la intención de prestarle la atención que merece. A pesar de ser uno de los mejor conservados de España, no hay planes para su recuperación. En su historia está el germen de las clínicas actuales, que mucho le deben a la medicina monacal. Hasta el siglo XII, los monasterios fueron los administradores de las órdenes hospitalarias, donde se acogían pobres, peregrinos y enfermos. 
Crédito: Ayuntamiento de Olesa de Bonesvalls.
Núria Jar | SINC / 15 de octubre de 2012
Olesa de Bonesvalls es un pueblo catalán como tantos. La peculiaridad que lo distingue del resto es el Hospital de Cervelló, del siglo XIII, que ha recogido la historia médica y social de las tierras que lo rodean. Su edificio, construido durante el reino de Aragón en la depresión del Panadés en pleno macizo del Garraf, celebró ayer 750 años. Es uno de los mejor conservados de todos aquellos hospitales medievales que fueron la semilla de los actuales centros sanitarios.
El Hospital de Cervelló –nombre que recibe en honor a su fundador, el noble Guillem de Cervelló–, de estilo gótico, se construyó cerca de un camino muy transitado y de difícil acceso para las carretas. El itinerario, documentado desde el año 900, recorría todos los pueblos que unían a las actuales Barcelona y Villafranca del Panadés. “Era la travesía más directa entre las dos”, dice a SINC Josep Capmany, estudioso local y presidente del Centro de Estudios de Gavà. Pero cuando a finales del siglo XVIII se dibujó una nueva ruta –por donde hoy pasa la carretera nacional 340– la institución fue perdiendo protagonismo.
“Su estado es crítico y nosotros no tenemos dinero para recuperarlo, por eso hemos pedido el apoyo de instituciones”, dice a SINC Xavier Armengol, delegado de patrimonio del arzobispado de San Feliú de Llobregat, a quien pertenece el hospital. Por su parte, el consistorio ha hecho poco por mantenerlo porque se trata de un edificio privado de la iglesia. Sin embargo, Josep Maria Tillo, regidor de Cultura, admite: “Tenemos la impresión de que ha quedado en el olvido y queremos que se vuelva a hablar de él”.
Mientras todos discuten, una familia, la de los Mitjans, vive en el edificio del hospital desde el siglo XVIII. “El heredero siempre se ha quedado aquí”, contesta por teléfono Francesc Mitjans, que vive junto con su madre en el histórico hospital. Sus antepasados más recientes fueron los masoveros que cultivaban las tierras del arzobispado a cambio de poder vivir en la casa, que con el paso del tiempo se convirtió en una masía. Ahora, Francesc trabaja en una fábrica. “Tal y como están las cosas, los dejamos vivir allí mientras viva la señora, pero ya hemos avisado del mal estado de algunas partes del edificio”, dice Armengol.
Precisamente ayer, 14 de octubre, se debatió sobre la conservación del legado del Hospital de Cervelló. En el marco de la fiesta mayor, representantes del arzobispado de San Feliú, el Ayuntamiento de Olesa de Bonesvalls, la Generalitat de Cataluña e historiadores medievales lo pusieron en valor en un acto simbólico abierto al pueblo.
“La idea es planificar las acciones que deberíamos llevar a cabo a partir de ahora”, cuenta Tillo. Pero el regidor de Cultura añade que la iglesia ha presupuestado entre dos y tres millones de euros para arreglar el edificio: “Eso es más que el presupuesto anual del Ayuntamiento de Olesa de Bonesvalls, donde viven 17.000 personas”.
La ley del patrimonio cultural catalán lo cataloga como bien cultural de interés nacional por tratarse de un edificio fortificado. “A nivel estructural, es uno de los hospitales mejor conservados”, cuenta a SINC Magí Miret, arqueólogo territorial del departamento de Cultura de la Generalitat.
Leprosos, apestados y peregrinos
El germen de los actuales centros hospitalarios nació durante la Alta Edad Media, a partir de la caída imperio romano en Occidente en el año 476 de nuestra era. Los académicos no se ponen de acuerdo sobre cuál pudo ser el primero. “Es una discusión histórica compleja e irrelevante”, asegura a SINC Jon Arrizabalaga, investigador de historia de la ciencia de la Institución Milà i Fontanals del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Sí se sabe que las tierras de las coronas de Aragón y de Castilla se llenaron de centros para enfermedades concretas como la peste negra, leproserías y otros destinados a peregrinos –como los del camino de Santiago–.
Todos ellos respondían a la necesidad de ayudar a los desfavorecidos y a la compasión por el dolor ajeno. No en vano, el origen de los hospitales está estrechamente ligado a la iglesia, de la que dependían estas primeras instituciones. “La gran aportación del cristianismo a la medicina occidental es el desarrollo de los actuales hospitales a partir del concepto de la caridad cristiana”, explica a SINC Alfons Zarzoso, conservador del Museo de Historia de Medicina de Cataluña.
A diferencia del edificio histórico de Olesa de Bonesvalls, la mayoría de los hospitales eran pequeños y no solían ocupar más de una estancia del monasterio. Se consideraban lugares sagrados, su función era puramente asistencial y en ellos “se cuidaba más el alma que el cuerpo de la persona”, detalla Zarzoso. El monasterio, el hospital y la tumba confluían en un mismo recinto que se asociaba con la pobreza y la muerte.
Los monjes se formaban con las obras científicas y médicas que se copiaban, traducían y transcribían en el scriptoria. También conocían las propiedades medicinales de las plantas, que cultivaban en el huerto del monasterio para tratar a los enfermos.
Hasta el siglo XII predominó la medicina que ejercían los religiosos en el infirmarium, donde practicaban la caridad hacia el necesitado. La palabra ‘hospital’ todavía conserva su esencia primitiva en una de las acepciones: “Casa que sirve para recoger pobres y peregrinos por tiempo limitado”, dice el diccionario de la Real Academia Española.
Solo para pobres
Los documentos del Hospital de Olesa de Bonesvalls dejan bien claro que en su perímetro solo se hospedarían “pobres enfermos, y los pasajeros y peregrinos verdaderamente pobres”. Otro manuscrito de 1879 revela que había más de 20 personas a la vez y durante los siglos XVIII y XIX el hospital alcanzó el mayor aforo de niños, donde se abandonaban para evitar que murieran. En 1843, la cifra de criaturas triplicaba el número de enfermos. Por eso este, como muchos otros hospitales, contaba con un servicio de nodrizas.
Los reglamentos describen la vida médica y asistencial entre sus paredes. El ‘hospitalero’, también llamado ‘enfermero’, cultivaba el mismo terreno aparte de llevar la administración interna y de los inquilinos. Su contratación establecía que no podía aceptar otro trabajo, tenía que estar casado y vivir allí mismo con su familia. También recibía un sueldo y a veces, como en Olesa de Bonesvalls, el ‘hospitalero’ tenía derecho “a mantener dos caballerías, una mayor y otra menor, decentemente guarnecidas” para ir en busca de un cirujano si el enfermo lo necesitaba.
A partir del siglo XII, la iglesia perdió la hegemonía de los hospitales. Los mismos centros podían ser dirigidos por órdenes no estrictamente monásticas. Sin embargo, el Hospital de Olesa de Bonesvalls siguió en manos de los monjes.
El inventario firmado por un notario el mes de julio de 1831 cuenta que ‘el cuarto de los peregrinos enfermos’ continuaba en funcionamiento con “una cama de pies de gallo, otra cama de lo mismo, dos colchones de lana usados, dos colchonetas, dos cojines largos de tela con lana, tres mantas de lana nueva y dos usadas, una manta muy mala, dos sillas, dos bancos pequeños de madera de pino, cuatro bancos de pino y un Sancristo”.
De la caridad del monasterio a las clínicas laicas
Inevitablemente, la medicina continuó su proceso de secularización con el surgimiento de los primeros núcleos urbanos y el nacimiento de las primeras universidades. Los hospitales dejaron su función asistencial para convertirse en lugares donde se cuidaba, se observaba y se estudiaba al enfermo, hasta el día de hoy. Ya en el siglo XV, la reforma sanitaria del Renacimiento supuso otro empujón hacia la medicalización. Los Reyes Católicos proyectaron los hospitales reales de Santiago de Compostela y Granada, y el de Santa Cruz de Toledo. En la antigua Corona de Aragón destacó el Hospital de la Santa Creu de Barcelona. A día de hoy, se conservan todos ellos.
Ayer, en Olesa de Bonesvalls, la gente del pueblo felicitaba a todas las partes implicadas en la recuperación del edificio medieval. El encuentro era un primer paso para darle el valor que merece a su patrimonio que, en realidad, forma parte de la historia de la medicina de todos.

 

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Núria Jar Benabarre
nuriajarbenabarre [at] gmail.com

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